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Análisis económico · Argentina

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Nueva pirámide de clases sociales

Por Lic. Ricardo Silvio Gallo ·

Este contenido fue producido en base a una nota de LA NACION del 2/12/2025 . El autor Ignacio Grimaldi  apunta a un tema fundamenta: lo importante no es solamente cuántas personas están por debajo de la línea de pobreza, sino cuántas tienen la posibilidad real de construir una vida de clase media. Una sociedad puede reducir la pobreza y, sin embargo, mantener una clase media vulnerable, endeudada y sin capacidad de acumular patrimonio. Por eso, el verdadero indicador de progreso social no debería ser únicamente cuántas personas salen de la pobreza, sino también cuántas pueden consolidar una posición económica estable y transmitir mejores oportunidades a sus hijos.

O sea la reducción de la pobreza no significa necesariamente que se haya resuelto el problema de la clase media. Existe una zona intermedia de hogares que se encuentra por encima de la línea de pobreza pero que tiene dificultades para ahorrar, acceder a una vivienda o enfrentar una contingencia económica. Es precisamente este sector vulnerable el que resulta fundamental observar.

En conclusión, el gran desafío de sostenibilidad política del sistema para el mediano plazo radica en que la viabilidad del modelo no dependa exclusivamente de sectores transables o sectores de alta renta. Para que el esquema de acumulación resulte equilibrado, es indispensable recrear los mecanismos de ahorro local y ascenso social, impidiendo que la histórica clase media argentina se disuelva en un grupo flotante de alta vulnerabilidad estructural con los riesgos esperados de delitos, violencia y anarquía social.

Informe completo

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Versión en audio del informe

Este contenido fue producido en base a una nota de LA NACION del 2/12/2025 a partir de un artículo firmado por Ignacio Grimaldi1

Los ingresos necesarios por sector

El último informe de la Consultora W, dirigida por Guillermo Oliveto, estableció los valores vigentes para el tercer trimestre de 2025 y detectó una leve movilidad ascendente en los sectores de menores recursos en comparación con el período anterior (ver cuadro 1).

Cuadro 1

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

Clase Alta

La pirámide social elaborada por la firma establece distintos segmentos en función del dinero disponible en el hogar. La cima de la pirámide está ocupada por la “Clase alta”, el grupo que concentra al 5% de la población. Para pertenecer a este estrato se requiere disponer de un piso de $7 millones mensuales, con un promedio registrado de $12 millones.

Clase Media Alta

Inmediatamente por debajo se ubica la “Clase media alta”, un sector que abarca al 17% de los hogares. El nivel de ingresos mensual promedio para estas familias se ubica en los $3,7 millones, con un promedio registrado de $12 millones.

Clase Media Baja

El segmento siguiente de “Clase media baja” es de $2,05 millones, con un promedio mensual de $2,4 millones. Este escalón agrupa al 26% de la pirámide total.

Clase Baja Superior

Esta clase, y la anterior, representan el núcleo de la estructura social argentina. El piso de ingresos para formar parte de la “superior” es la línea de pobreza de $1.180.000 (tercer trimestre 2025) y un promedio de $1.850.000.

1 https://www.lanacion.com.ar/economia/nueva-piramide-de-clases-sociales-cuanto-tenes-que-ganar-para-ser-de-clase-media-nid02122025/

Como surge de la pirámide, lo que se identificaba como clase media ha claudicado. Lo que antes representaba 43% de la población ahora se divide en 2 tramos:

1) una Clase media Alta con ingreso de hogar mensual neto entre $3.700.000 y $7.000.000, que implica 2 ingresos de buen nivel para una pareja que ocupa alguna de estas posiciones:

En las empresas ser jefe, gerente o perfil técnico de alta experiencia (Senior/Semi-Senior) en industrias que pagan por encima de la media de la economía, caso ingenieros, geólogos y supervisores de yacimientos mineros, desarrolladores de software Senior, ingenieros en ciberseguridad o arquitectos de datos, directores de finanzas, analistas de riesgo Senior y asesores de inversión en bancos y Fintechs, puestos ejecutivos medios y altos en empresas de consumo masivo, logística crítica o laboratorios, médicos cirujanos, anestesiólogos o jefes de servicios clínicos en el sector privado, se ubican cómodamente dentro de esta franja salarial; y

2) una Clase media Baja (no pobre) con ingreso de hogar mensual entre $3.700.000 y $2.050.000 que comprende los empleados contratados en el sector privado bajo convenios colectivos estándar de comercio, servicios y administración, como empleados de Comercio (Administrativos y Vendedores), operarios de Fábrica e Industrias (Puestos iniciales), los trabajadores bajo convenios metalúrgicos (caso UOM), del plástico o textiles, porteros y encargados de edificios, estudios jurídicos o PYMES comerciales, maestros de grado y profesores, así como administrativos públicos de escala básica en municipios y provincias.

En síntesis, 2 sectores de una misma clase social muy diferenciados en sus actividades, que por esa razón los que analizan estas divisiones consideran conveniente dividirlos en 2 clases sociales, no solamente por sus ingresos sino también por sus vínculos, conductas y formas de socialización que no se parecen en nada (ver cuadro 2).

Clase Baja Superior

Por su parte, la “Clase baja superior, no pobre” aumentó su caudal poblacional. Pasó de 24% a 28%. Este grupo supera el umbral de pobreza de $1,18 millones y alcanza un ingreso promedio mensual cercano a los $1,85 millones.

Clase Baja Inferior

Sin embargo, los movimientos se observaron en las bases de la pirámide. En este caso, podría hablarse de “ascenso”, dado que el estrato más bajo, denominado por la consultora W como “Clase baja, en pobreza” concentró al 24% y antes era el 26%.

Esta categoría incluye a todos los hogares con ingresos menores a $1,18 millones. La metodología de la Consultora W toma el dato de la línea de pobreza (2025) calculado en base a la familia tipo del Indec. Los demás estratos responden a un modelo analítico propio.

El clima de consumo según el estrato

El autor describió las distintas realidades a la hora de gastar. “La clase alta piensa en viajar”, mientras que la “Clase media alta” logró acomodarse tras el impacto económico inicial de 2024. Oliveto identificó al barrio de Caballito (CABA) como un ícono de este segmento y sostuvo que las familias que conforman este grupo no tienen margen para el error y realizan “malabares” para no retroceder en su estilo de vida.

La situación es distinta en la mitad inferior de la tabla. Tanto la “Clase media baja” como la “Clase baja superior, no pobre” experimentan la “cultura del no” y rige la premisa de que “no hay plata”.

El “Semáforo de consumo” en la Argentina

La disparidad de ingresos genera un “semáforo de consumo” con resultados mixtos, donde los sectores vinculados a los estratos más altos muestran números positivos. La venta de autos y los viajes al exterior encabezaron la lista con repuntes superiores al 50% entre enero y octubre de 2025 en comparación con el mismo período de 2024.

Cuadro 2

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

Los patrones de consumo, según la consultora W

Los rubros dependientes del consumo masivo y el mercado interno operan en terreno negativo. El turismo receptivo y la indumentaria registraron caídas que oscilan entre el - 18% y el -7,5%.

Las ventas en supermercados se redujeron un -5,1% interanual en el acumulado de diez meses según datos de Scentia. El desglose por categorías muestra estabilidad en lácteos, mientras que las bebidas con alcohol sufrieron el mayor retroceso con una baja del -16,5%, seguida por las bebidas sin alcohol con una caída del -14%. Otros rubros como golosinas, cosmética, alimentos y limpieza mostraron descensos de entre el -1% y el -5,5%.

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

El "Semáforo del consumo" según la Consultora W

La pirámide social y los patrones de consumo consolidados hacia fines de 2025 por la Consultora W reflejan una estructura marcadamente dual, un fenómeno alineado con el debate global sobre la erosión o "desaparición" de las clases medias.

Comentarios

A continuación se presenta un análisis con propuestas conceptuales que explican, a nuestro entender, las causas económicas y políticas de esta dinámica, tanto en la Argentina como a nivel internacional.

El reflejo de la polarización

Los datos del informe muestran que la estructura social ya no funciona como una pirámide tradicional de base ancha y transición concéntrica, sino que adopta una forma de “reloj de arena”:

  • La cima y la base consolidan comportamientos estables: El 22% superior (Clase Alta y Media Alta) experimenta "euforia", "relax" y un auge en consumos suntuarios como autos (+55%) o turismo emisivo (+51%). Por el contrario, el 52% de la base (Clases Bajas) se mueve en la lógica de la mera supervivencia o la superación del umbral de pobreza de $1.180.000.
  • El estrangulamiento del centro: El 26% correspondiente a la Clase Media Baja padece la "cultura del no". Aunque técnicamente no están bajo la línea de la pobreza, sus consumos de marcas y premios se degradan, evidenciando que el "centro" de la pirámide pierde su capacidad histórica de cohesión.

Causas Económicas de la Erosión de la Clase Media

  • Ajuste de Precios Relativos y "Shock" de Servicios: El salto en el costo de los servicios regulados (tarifas, prepagas, colegios privados) ocurrido a partir de 2024 licuó los ingresos de la clase media alta y baja, forzándolas a realizar "malabares" financieros para no caer de estrato.

Se puede observar en el gráfico 1 adjunto la obscena diferencia entre los ajustes de tarifas y los niveles de salarios reales y precios. En el caso de la energía (EPE/Santa Fe) podemos achacar parte de la responsabilidad al gobierno nacional, pero en el tema del agua (ASSA/Santa Fe) la adopción de una política que afecta directamente los sueldos y jubilaciones de los santafesinos es exclusivamente del gobierno provincial. Esto que sucede erosiona desmedidamente los valores reales de los ingresos mensuales principalmente de la clase media (los de abajo están todos “enganchados” y los de arriba unos puntos mas no les afecta su estilo de vida).

Gráfico 1: Evolución costo tarifario de EPE y ASSA comparados con IPC y Salarios reales. Índice Nov 2023=100 (prov. Santa Fe)

Gráfico o imagen disponible en el informe en PDF.

  • Dualidad del Mercado Laboral: Se observa una brecha de ingresos insalvable entre los sectores exportadores o de alta tecnología (cuyos salarios permiten pertenecer al segmento de ingresos promedio de $5.200.000 o más) y los rubros volcados al mercado interno y comercios minoristas, que operan en terreno negativo debido a la contracción del consumo masivo (-5,1% en supermercados).
  • Crisis del Costo de Vida Urbano: El acceso a la vivienda propia y a la educación de calidad se ha encarecido a un ritmo muy superior al de los salarios reales medianos, bloqueando el ascensor social intergeneracional. La crisis del costo de vida urbano actúa como el detonante directo del aumento en la morosidad de los créditos, operando a través de una asfixia financiera que altera las prioridades de pago de los hogares.

Las cuotas de los créditos de consumo, las tarjetas de crédito y los préstamos personales se convierten en los primeros componentes del presupuesto que se dejan de pagar. El impago del crédito se vuelve la variable de ajuste para no perder el techo o la escolaridad.

Causas Políticas de la Erosión de la Clase Media

  • Efecto Ordenamiento: El cambio de rumbo político e institucional hacia la desregulación económica generó un sinceramiento macroeconómico resumido por la frase "Milei nos enseñó a ser ordenados". Este enfoque prioriza el equilibrio fiscal y la baja de la inflación, lo que beneficia la previsibilidad a largo plazo pero elimina los subsidios cruzados y las transferencias estatales indirectas que antes sostenían el consumo de los sectores medios.
  • Fragilidad del Pacto Social Fiscal: La clase media percibe una alta carga tributaria en relación con la calidad de las contraprestaciones públicas (seguridad, salud, educación), lo que la obliga a autofinanciar servicios privados, reduciendo a cero su capacidad de ahorro real.
  • Debilitamiento del Estado de Bienestar: Desde la década de 1980, las reformas tributarias globales tendieron a reducir la progresividad impositiva sobre las grandes rentas y el capital corporativo, trasladando el peso de la recaudación hacia los impuestos al consumo (como el IVA), que impactan proporcionalmente más en las clases medias y bajas.
  • Polarización y Respuestas Electorales: La pérdida de expectativas de progreso por parte de las clases medias genera un profundo resentimiento político. Este segmento se ha convertido en el principal motor electoral de opciones de izquierda o derecha dura, buscando protección ante la incertidumbre globalizadora y la alta incertidumbre de la oposición política.

La cuestión fundamental no es solamente cuántas personas están por debajo de la línea de pobreza, sino cuántas tienen la posibilidad real de construir una vida de clase media. Una sociedad puede reducir la pobreza y, sin embargo, mantener una clase media vulnerable, endeudada y sin capacidad de acumular patrimonio. Por eso, el verdadero indicador de progreso social no debería ser únicamente cuántas personas salen de la pobreza, sino también cuántas pueden consolidar una posición económica estable y transmitir mejores oportunidades a sus hijos.

O sea la reducción de la pobreza no significa necesariamente que se haya resuelto el problema de la clase media. Existe una zona intermedia de hogares que se encuentra por encima de la línea de pobreza pero que tiene dificultades para ahorrar, acceder a una vivienda o enfrentar una contingencia económica. Es precisamente este sector vulnerable el que resulta fundamental observar.

En conclusión, el gran desafío de sostenibilidad política del sistema para el mediano plazo radica en que la viabilidad del modelo no dependa exclusivamente de sectores transables o sectores de alta renta. Para que el esquema de acumulación resulte equilibrado, es indispensable recrear los mecanismos de ahorro local y ascenso social, impidiendo que la histórica clase media argentina se disuelva en un grupo flotante de alta vulnerabilidad estructural con los riesgos esperados de delitos, violencia y anarquía social.

Texto extraído del informe adjunto. Los gráficos y el formato original están en el archivo PDF.

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